#AnimeRetroTV

Todos recordamos algunas series míticas de la infancia. Las que veíamos al salir del colegio, las de los domingos por la mañana, los dibujos que no queríamos perdernos o los muñecos que apuntábamos en las cartas para los Reyes Magos y Papá Noel. Fueron series que nos hicieron ser lo que somos ahora y que nos ayudaron a crecer. De la misma manera, el panorama del mundo de la animación japonesa supuso un boom para muchos de nosotros con su llegada a las cadenas autonómicas, abriendo la puerta a un nuevo mundo de personajes e historias que conquistaron nuestros corazones.

Y aunque la añoranza por el pasado está ahora más presente que nunca en la pequeña pantalla, la necesidad de llenar horas y horas de televisión hace que a veces prefiramos no arriesgar demasiado recuperando aquellos títulos que ya nos son familiares. Títulos que rondaban por el mismo camino y pretendían enseñar el valor del compañerismo, la amistad, la autodeterminación o la perseverancia, entre otras. Ahora bien, si lo único que queríamos era tumbarnos en el sofá sin pensar demasiado, también encontrábamos ofertas sumamente atractivas que se convertían en nuestro refugio; nuestra evasión del mundo que nos rodea. 

Y entre todo ello, una canción bajo el nombre de #AnimeRetroTV abría y cerraba uno de los grandes momentos del día…

Yu Yu Hakusho, los defensores del más allá

¿Cómo llega una creación determinada a formar parte de la cultura popular de masas?¿Qué convierte a un anime en algo trascendente? Por ejemplo, Dragon Ball es una de las series de animación más populares del mundo, dado que la franquicia creada por Akira Toriyama logró calar en la cultura popular de decenas de países repartidos en diferentes continentes, aunando una enorme repercusión que puso de manifiesto una obra construida a base de valores, perseverancia, esfuerzo y actitud. Y todo esto se nos fue entregado a través de personajes a los que solo les importaba pelear.

Ninguneada por mucho tiempo como un subproducto a la sombra de las aventuras de Goku y cía, Yu Yu Hakusho puede ser perfectamente tan importante como la franquicia antes nombrada. Desde la narrativa hasta los diseños de los personajes, la obra de marras dio un giro de tuerca a todos los tópicos del shonen, pues más que una serie de peleas con enemigos que se convierten en aliados y un romance de fondo, algo que fue impuesto por la propia editorial, también se pueden presenciar actividades y exposiciones referentes al terror y el ocultismo. Eso y un acercamiento a la muerte desde la antesala de la muerte misma. 

Y si además añadimos lo irreverente que es, hace que la serie tenga un carisma importante.

InuYasha, un elemento de singular importancia en el folclore japonés

Desde los inicios, el ser humano siempre ha intentado buscar respuestas o razones para aquellas situaciones en las que era complicado aplicar la lógica. Para explicar aquellas cosas que escapaban al entendimiento racional, se han creado leyendas y mitos que han perdurado durante mucho tiempo. Historias cuyos personajes son seres fantásticos o extraordinarios, dioses, héroes y monstruos. En Japón, muchas de estas historias tienen como protagonistas a un puñado de criaturas que no forman parte de este mundo, y series de animación como InuYasha nos permiten descubrir algunos de los elementos mitológicos empleados para inspirar esta historia.

Una historia que realiza un viaje histórico por el periodo Sengoku de Japón, uno de los más convulsos de la historia y que estuvo inundado de guerras civiles, argumentando y exponiendo ejemplos concretos, los cuales explotan los límites creativos, creando así un sinfín de historias muy interesantes y dando vida a personajes surrealistas muy peculiares e interesantes que van desde entes bondadosos como el propio co-protagonista, literalmente semi-demonio, hasta demonios y criaturas siniestras. 

Todo esto representado dentro del género isekai, ya que Kagome, parte protagónica de este relato, es una estudiante de un instituto en el Japón actual, es transportada a otro lugar en el que se desarrollan los principales acontecimientos.

Slam Dunk, el genial Sakuragi

Con el paso de los años hemos podido ir descubriendo cómo el mundo del arte japonés se ha ido expandiendo hacia temáticas de lo más variopintas. Es cierto que existen algunas historias o esquemas que se van repitiendo, pero todas tienen alguna anécdota o situación sobre la que trabajar. Concretamente, el deportivo, que es sinónimo de esfuerzo, dedicación y mucha competencia. De la misma forma, está cargado de drama y realismo como pocos géneros en la industria de la animación en el país del sol naciente.

Y uno de los casos más sonados es el de Slam Dunk, una obra que nos cuenta las andanzas de Hanamichi Sakuragi, un matón de instituto con un cantoso tupé rojizo que se apunta a un equipo de baloncesto para tratar de ligarse a una chica. Sin embargo, desconoce por completo las reglas de este deporte, por lo que tiene que esforzarse de sobremanera para poder destacar. El resto, como se dice, es historia. Una historia que influyó en la creciente popularidad del deporte que protagoniza estas líneas, sobre todo en Japón, y que estuvo auspiciada por unos personajes detallados de tal forma que cada uno tiene sus propias características que los hacen únicos.

Asimismo, la serie consigue transmitir la emoción de cada partido por vivir los puntos como si fuese una retransmisión en la vida real. Igualmente, la mezcla de comedia y momentos dramáticos terminan conformando una propuesta que derrocha sinceridad por los cuatro costados, marcando el devenir de este género en los años venideros. Dicho de otra forma, su éxito y su influencia no son desconocidos.

Ninguna Parte volverá a #AnimeRetroTV… a las 20:00 h

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