Saw

No todo es vocación en esta vida, y no todo el mundo está preparado para hacer frente a los pecados capitales, que continuamente caminan a nuestro alrededor esperando nuestros momentos de debilidad para tomar el control.

Por ejemplo, dentro de nuestra naturaleza, la naturaleza humana, late un conflicto eterno entre el interés propio más estricto (egoísmo) y la preocupación por los demás (altruismo). Por desgracia, muchos alimentan y potencian su egoísmo, la primacía de su interés personal en las situaciones competitivas y su marcada preferencia por la superioridad frente a la inferioridad.

Karma, la justicia infalible

Y películas como Saw representan la venganza o el escarmiento de un justiciero despiadado que hace que algunos seres humanos desciendan a lo más bajo de sí mismos para poder salvarse y a través de pruebas sufran una catarsis que a su vez sirva de confesión. Descubrir las miserias y muertes de los personajes ha sido siempre el morbo de los espectadores enganchados a esta producción que inició en su día James Wan, y cuya acogida fue tan abrumadora que dio paso a seis secuelas que se fueron sucediendo año tras año. Una tradición de Halloween que hacía las delicias de los aficionados al mundo del celuloide con más estómago.

Las intenciones de Jigsaw siempre han respondido al karma y ha ajusticiado en todas las películas sin arbitrariedad. Eso sigue siendo así en Spiral: Saw, una obra que intenta dar un giro de 180 grados acercándose a Seven, un thriller de culto, un retrato oscuro y con tintes reflexivos sobre los pecados capitales. Una obra que trata de entretejer una amenaza silente que cierne no únicamente a individuos que ejemplifican algunos de los elementos más oscuros de la naturaleza humana. También muestra una intercalación de puntos de vista e ideales existencialistas en sus protagonistas y carreras policiales.

Spiral

A este respecto, por medio de un escenario que tiene lugar tras de los sucesos acaecidos en la primera entrega y con un mundo que se encuentra perfectamente al corriente de los asesinatos que tuvieron lugar en el pasado.

Un intento por reinventar la saga de Saw

Por desgracia, el relato que nos ocupa no resulta ser un thriller igual de preciso que el título antes nombrado, pese a sus intentos de confrontar una reflexión sobre la maldad, la naturaleza humana del pecado y las visiones sobre el mundo y su proceder determinadas por el desencanto existencial.

Dicho de otra manera, estamos ante una entrega más de Saw que, pese a sus intentos por dotar de vida a la historia introduciendo el tema de la corrupción policial como telón de fondo, funciona como una película sin alma. Una película que únicamente brilla cuando honra la tradición del gore, combinando tres elementos clave: la casquería tradicional, integrada en juegos perversos, el misterio y el afán de supervivencia. Esa elección entre una muerte espantosa y una ordalía insoportable es el eje alrededor del que giran las principales secuencias de Spiral: Saw.

Esta reseña ha sido realizada gracias a una suscripción de Prime Video.

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