BUSTAFELLOWS

Pese a que todavía son relativamente desconocidos más allá del país del sol naciente, los videojuegos “otome”, títulos diseñados para un público en su mayoría compuesto por mujeres, han cautivado a miles de jugadores con sus relaciones románticas entre varios pretendientes. Esta palabra, a falta de una traducción oficial por estos lares, se usa como neologismo en Occidente para nombrar una novela visual en forma de videojuego centrada en el punto de vista de un solo personaje femenino que vive una gran aventura, en algunos casos, con la esperanza de enmendar su corazón roto o encontrar el amor sin buscarlo.

Sin embargo, muchos juegos se han caracterizado por presentar historias destinadas a captar la atención del jugador más allá de intentar que el romance funcione como aliciente principal. A este respecto, BUSTAFELLOWS viaja atrás en el tiempo, literalmente, para presentarnos una historia cuya estructura bebe de las series de televisión, con una clasificación de subtramas y criterios que siguen un desarrollo capitular. De hecho, la trama de la historia nos ofrece adelantos de lo que ocurrirá en el siguiente episodio y así sucesivamente.

Crimen y castigo

El género noir se puede clasificar como una mezcla sutil de distintas influencias europeas que narra sucesos relacionados con guerras de gánsters y detectives de dudosa moralidad, los cuales resolvían crímenes que reflejaban a la sociedad entre la década de los años 40 y 50. Asimismo, su estilo visual se destaca por los claroscuros y la indudable presencia de las sombras, misma temática que genera la atmósfera perfecta para brindar profundidad y drama a la historia. Tal fue su importancia que constituyó una influencia artística muy importante tanto en la literaria como en los largometrajes más contemporáneos de Hollywood. El resto es historia.

Con las influencias formales y temáticas de movimientos cinematográficos, esas que ponen de manifiesto la representación del deterioro de los estados corruptos y la búsqueda de la identidad, BUSTAFELLOWS nos ofrece una historia ambientada en New Sieg, básicamente una Nueva York deslumbrante, vanguardista y cosmopolita, pero que también vive sumida en la decadencia, ya que no son pocas las personas que están revestidas por la invulnerabilidad, una demostración de injusticia. La humanidad vive en un mundo que se vende al pecado, más hay un grupo de personas que se entregan a la lucha contra las injusticias, estableciendo una relación entre la moral y el método. Se hacen llamar los Fixers.

De la misma manera nos pondremos en la piel de Teuta, una joven reportera que por diversas circunstancias, acaba viviendo bajo el mismo techo que estos personajes construidos bajo una idea de masculinidad hegemónica, y que tiene la curiosa capacidad de retroceder en el tiempo. No sabemos de dónde viene su habilidad y por qué esta solo le permite tomar el cuerpo de alguien durante un breve período de tiempo. Lo que sí se sabe es que esta acción narrativa en BUSTAFELLOWS es el motor del viaje de la protagonista en su lucha contra las injusticias y que tiene una gran personalidad que se adapta a todas las circunstancias.

Pasión de gavilanes

Pero no perdamos el rumbo, porque BUSTAFELLOWS es un otome, ni más ni menos, lo que significa que el romance es un destino inevitable, ineludible. No es mucha, ciertamente, la naturalidad de algunos de los romances que podemos ver en esto de los videojuegos, ni siquiera en estos lindes, pero obras como la que nos ocupa nos ofrece una ruta amorosa, entre todas las que podemos escoger, que se desarrolla sin prisas. Al final, son romances interpersonales que se desarrollan segundo a segundo en pos de construir unas relaciones basadas en la aceptación y el respeto mutuo.

Con tantas relaciones en su haber, desde un abogado que no tiene muy buena reputación entre la policía hasta un asesino a sueldo con cierta predisposición al consumo de tabaco, uno podría pensar que estaríamos inmersos dentro de un ambiente confuso que plantea numerosos interrogantes en esto de las relaciones humanas. Por suerte, e independientemente de las decisiones que tomemos a lo largo de la aventura, la química que surge entre todos ellos fluye con naturalidad, implicando esa sintonía, emoción, afinidad y reciprocidad que hemos comentado líneas atrás.

Amores a través del tiempo

Convertido en una enorme fuerza cultural en Japón, el videojuego otome ha llegado a abarcar una gran variedad de propuestas. Y pese a que la idea de crear vínculos afectivos mediante conversaciones y citas permanece intacta desde su primera iteración allá por la década de los 90, el concepto que nos atañe ha sabido evolucionar sin olvidar sus raíces. En este sentido, BUSTAFELLOWS no olvida su pasado, pero también es capaz de ofrecer un relato que gana al tiempo y que bebe de las características del cine negro para crear situaciones violentas e impredecibles, atrapándonos finalmente sin remedio.

Este análisis ha sido realizado gracias a una copia digital de Nintendo Switch facilitada por PQube.

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