Kiwi Clicker

Por muchos es sabido que el kiwi es una fruta con grandes propiedades para el organismo. Sin embargo, también es muy poco consumida en detrimento a otras mucho más populares como las manzanas o las naranjas, a pesar de su alto contenido en vitaminas y minerales. Después de todo, esto la convierte en un excelente antioxidante, así como en una fruta que debería estar presente en el plan nutricional de un deportista y en general de cualquier persona.

Por suerte, juegos como Kiwi Clicker intenta mostrarnos sus propiedades y beneficios en todo su esplendor. Sí, sobre el papel, estos beneficios van desde la mejora de la circulación de la sangre hasta la ayuda al sistema inmunitario, entre otras cosas. Si bien, la obra desarrollada por Dimitri Kipper repasa todos estos elementos por medio de un desarrollo que parece sacado del medievo, puesto que está protagonizado por campesinos, soldados y un rey déspota.

Un desarrollo en el que la codicia, el deseo insaciable de tener más y más, es una constante. Una combinación de ambición y de egoísmo que hace perder la cabeza a los hombres y la falta de escrúpulos oprime la honradez. Una combinación basada en la difusión del poder desde la cúspide hacia la base donde el poder local se ejerce de forma efectiva con gran independencia por una aristocracia, llamada nobleza.

El secreto está en la explotación

Desde la Antigüedad, la codicia se ha asociado a una pasión negativa característica de la vida en común: el codicioso desea tener más que los demás de forma febril, obsesiva. Y Kiwi Clicker hace gala de una ambición insaciable, reflexionando sobre las relaciones que se establecen entre la estructura de la propiedad, la explotación y la organización del trabajo en la Tierra de Campos. A este respecto, produciendo un número ilimitado de kiwis para toda clase de menesteres.

Empero, lejos de ofrecer una panorámica de conjunto de la comarca terracampina, el título que nos ocupa también puede verse como un estudio micro analítico sobre la estructuración de la propiedad, la configuración de las explotaciones, sus modos de explotación para mejorar la producción y la organización del trabajo campesino, poniendo en práctica la sobreexplotación de la mano de obra, a costos por debajo del promedio de la mano de obra empleada, lo que refuerza su significado funcional para el sistema político predominante.

Al final somos personas explotadas cuando nos ponemos a los mandos de esta propuesta videolúdica y cada uno tenemos una función. Así son los engranajes de las cosas que funcionan en Kiwi Clicker, una obra que, de alguna forma u otra, también responde a los intereses de los grandes capitalistas, y sus enfrentamientos para conseguir el acceso a materias primas, a nuevos mercados y por mantener o ampliar sus áreas de influencia. Por ende, funciona como un mecanismo destinado a favorecer a los más poderosos, exigiendo dolorosos sacrificios a la mayoría trabajadora.

Un kiwi todas las mañanas, todos los días

Todo esto es lo que nos encontramos en Kiwi Clicker, un título que no esconde sus influencias y cita como referencias a obras como Cookie Clicker, un acertado apoyo al emprendedor para hacer galletas y que logró conquistar el paladar de cualquiera con su sabor. Además, acepta la represión del kiwi al servicio de un sistema que nos oprime al punto de cosificarlo como un eslabón en la cadena de producción.

Por todas estas razones, deberíamos disfrutar de un kiwi al día, asegurando nuestra dosis diaria de fibra y vitaminas, y no usarlo como una moneda de cambio para satisfacer la avaricia de todos.

Este análisis ha sido realizado gracias a una copia digital de PC facilitada por Keymailer.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí