Merek's Market

Si pensamos en la Edad Media, muy probablemente nos venga a la cabeza la imagen de un castillo con toda clase de lujos en su haber. Aunque también podríamos pensar en esas arduas batallas en las que tener una buena espada, un buen escudo y una buena cota de malla podían suponer la diferencia entre la vida y la muerte. Sea como fuere, y en todo caso, esta época comportaba la necesidad de tener cerca a una persona de confianza que creara todo el equipamiento, bélico o no, y nos lo suministrara.

Esta vez, gracias a Merek’s Market nos convertimos en esa persona de confianza, en ese herrero y artesano que puede fabricar desde una silla hasta una armadura. Así, Big Village Games nos propone gestionar nuestra propia tienda y nos desafía a trabajar duro desde el minuto uno para conseguir clientes habituales, tal y como hemos podido comprobar a lo largo del primer tercio de juego.

En casa del herrero…

Estructurado a través de una serie de niveles contrarreloj, Merek’s Market mide muy bien nuestro ritmo de aprendizaje. Estableciendo algunos niveles a modo de tutorial, en los que el tiempo no corre en nuestra contra, conoceremos a algunos amigos de Merek, cuyo propósito es ayudarnos a hacer crecer la tienda. A pesar de no ser una tarea fácil dado los tiempos que corren, de esta manera no solo añadiremos nuevas recetas a nuestro repertorio, sino que también mejoraremos nuestro espacio de trabajo.

No obstante, al principio de nuestro periplo artesano, deberemos ser previsores y adelantarnos a los acontecimientos. Esto es, cada creación lleva asociado un tiempo de cocción o de esfuerzo sobre la materia, por lo que depender únicamente de las demandas de quienes compran nos hará ir siempre a destiempo. Por suerte, a medida que avancemos, obtendremos la ayuda de ciertas dotes de vidente y podremos anticipar las peticiones de los clientes. Porque artesano precavido vale por dos.

Y dado que nadie trabaja gratis, a la hora de pagar más vale que seamos rápidos, pues nuestra puntuación en los niveles depende, en la mayoría de ocasiones, del dinero obtenido en las transacciones. Para aceptar el pago, deberemos insertar un código –palabras como “cost” o “coin” si jugamos con teclado o combinaciones de botones si lo hacemos con mando– que nos posibilitará aumentar el multiplicador de ingresos, y también hacer subir el bote de propina si nos damos prisa.

… cuchillo de palo…

Lo que empieza proporcionándonos un horno y un pequeño espacio para trabajar la madera y el cuero acaba ofreciéndonos hasta una forja para machacar el metal. Así, nivel a nivel podremos ir memorizando tanto los materiales de los que se compone cada objeto, como el proceso necesario para crear los objetos a nuestro alcance. Si esto suena a poco, cada 10 niveles nos enfrentaremos a un desafío mayor, que alternará la fabricación de piezas únicas nunca antes conocidas con la rutina habitual de los clientes, una fase que pondrá a prueba nuestro desempeño como artesano.

Pero en nuestro taller, en cambio, no solo dispondremos de la maquinaria anterior, sino que también tendremos a la venta algunos víveres y objetos como hachas o baúles que venderemos de forma independiente. Esto, lejos de ser un ejercicio de velocidad, pondrá a prueba nuestra pericia, puesto que deberemos regatear con el cliente hasta encontrar un precio justo o, de lo contrario, se dará media vuelta y volverá por donde ha venido sin gastar una sola moneda.

A su vez, la responsabilidad de estar a cargo de una tienda de tal calibre se antoja demasiado para una sola persona. Por este motivo, Merek’s Market cuenta con un modo cooperativo en el que podrán estar en activo hasta 4 artesanos al mismo tiempo. Lejos de ser esto último sinónimo de declarar una guerra de productividad a nuestros iguales, no será la competitividad lo que caracterice este estilo de juego, sino la cooperación. Quizá siendo más personas en la tienda, la organización de tareas nos quite un peso de encima.

… y el dinero a buen recaudo

Con una dosis de humor y el interés en crecer como tendero y persona, el título que nos ocupa se las ingenia para ofrecernos una serie de retos breves superables en cualquier momento del día. Lo que no cambia en Merek’s Market es la constante necesidad de adaptación a causa del aumento de las demandas a medida que mejoramos nuestra tienda.

Puede que no tengamos un señor bajo el cual estar al mando, pero eso es precisamente lo que nos hace ser nuestro propio jefe, siendo capaces de imponernos nuestro propio ritmo de trabajo. Sin embargo, no debemos perder de vista los requisitos mínimos para que nuestro taller se mantenga a flote. Poco a poco iremos sintiéndonos más seguros, hasta tal punto de necesitar un buen martillo en nuestras vidas.

Estas impresiones han sido realizadas gracias a una copia digital para Steam facilitada por Renaissance PR.

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