En el mundo de los videojuegos existen sagas tan longevas como para estar en activo unas cuantas décadas. A lo largo de estos años, las nuevas entregas han podido ser más o menos recurrentes en nuestras estanterías, pero nuestro cariño hacia ellas no ha disminuido lo más mínimo.
Entre estas joyas nacidas a golpe de código, la saga Castlevania tiene un recorrido que, a nivel argumental, recorre siglos de oscuridad y poderes santificados con una estética gótica tanto en lo auditivo como en lo visual que engancha a toda aquella persona que ose ponerse a sus mandos. No es de extrañar, pues, que estemos esperando el 15 de octubre como agua de mayo para conocer qué nos aguarda en su nueva entrega: Castlevania: Belmont’s Curse.
Un castigo divino
Konami, Evil Empire y Motion Twin se han aliado para brindarnos un nuevo Castlevania con nueva protagonista. Esta vez, controlamos a Rose Belmont, con todo lo que significa pertenecer a dicha familia. La presión por tener que salvar de forma ineludible el mundo se refleja, a su manera, en la maldición que recae sobre ella y en las medidas que ha de adoptar para que no acabe consumiéndola.
Belmont’s Curse no solo comparte título con la saga que nos ocupa, sino que tiene relación directa con el videojuego Castlevania III: Dracula’s Curse. Además, por si fuera poco, recupera a algunos personajes de la serie de animación de Castlevania –una adaptación libre, precisamente, de ese Castlevania III–, con quienes, probablemente, hayamos creado cierto vínculo a causa de su cercanía en el tiempo y de presentarse en un formato más accesible actualmente. Todo ello hace que la historia de Rose Belmont invoque nuestra presencia de forma, también, ineludible.
Y no es para menos, sobre todo teniendo en cuenta su estilo 2D lateral con un colorido sin parangón que se completa con una distribución del mapa que recuerda a los títulos más clásicos. Puede que la demo no tenga lugar en un castillo, pero los bajos fondos de un París medieval con sabor a mazmorras hará que no echemos de menos la grandilocuencia de otros escenarios. O lo consigue, al menos, hasta el final de la demo, donde llegamos a la superficie para tener frente a nosotros la famosa Notre Dame y darnos cuenta de que esto solo acaba de empezar.
Piensa deprisa y actúa rápido
El peso de controlar a una Belmont se nota, asimismo, en el combate. La base consiste en una arma principal y una serie de habilidades que iremos consiguiendo a medida que avancemos y que se pueden usar en función del maná que nos quede. Unas habilidades que vienen dadas, principalmente, por una baraja del tarot, la herencia de la madre de Rose que compila el poder de los arcanos para usarlos a nuestro favor y que permite potenciarlos cumpliendo una serie de requisitos. Aparte, el fiel látigo familiar supone un apoyo en batalla y un elemento clave para avanzar, constituyendo un elemento más de la estrategia.
Con un estilo de combate ágil, no siempre cantaremos victoria a la primera, por lo que resulta recomendable –sino crucial– que el machaque de botones sea rápido y óptimo, además pensar rápido para usar el entorno a nuestro favor. No obstante, si lo de complicarse la vida no es lo vuestro, Belmont’s Curse ofrece una serie de opciones de accesibilidad en forma de un modo personalizado. En él, se pueden cambiar parámetros como el daño que infligimos y el que nos infligen, la cantidad de viales curativos a nuestra disposición o la cantidad de experiencia ganada, entre otros, además de existir una opción para, literalmente, evitar la muerte.
El compromiso de un legado familiar
En los aproximadamente 30 minutos de demo, Castlevania: Belmont’s Curse se vale para mostrarnos una carta de presentación con lo que tiene que ofrecer, que no es poco. La demo nos permite vencer al primer jefe y recorrer mínimamente el mapa a partir de una habilidad que conseguimos tras la victoria –en este caso, la capacidad de usar el látigo como un gancho–.
Si estáis dispuestos a adentraros en el París de finalísimos del siglo XV, Castlevania: Belmont’s Curse nos espera en Steam, Nintendo Switch, PlayStation 5 y Xbox Series X|S el 15 de octubre, con una edición física de mano de Meridiem.
Estas impresiones han sido realizadas a partir de la demo que se encuentra disponible en la PlayStation Store.






















