TASOMACHI

De las muchas adversidades meteorológicas que podamos encontrarnos a la hora de movernos, quizás la que representa un mayor peligro sea la niebla, dado que supone la presencia de nubes muy bajas, casi a nivel del suelo y está conformada por pequeñas partículas de agua en suspensión. Ahora bien, desde un punto de vista simbólico, es aquello que es indeterminado; que representa la transición de un estado hacia otro; de lo indeciso y de lo fantástico. Dicho de otra manera, es un recurso que se usa con cierta regularidad cuando se quiere dar ese toque de misterio. 

Tanto es así que de ella salió todo y se fue concentrando en materia y espacio. Por ejemplo, nadie ha visitado Silent Hill sin abrirse paso por la temible y espesa niebla, disfraz de horrendas pesadillas y guía turística del infierno. Podíamos ver… sin ver.

A través de la niebla

En TASOMACHI: Behind The Twilight, en cambio, la niebla se plantea como la ceguera en relación al futuro, aunque a posteriori, el resplandor se difumina para permitirnos ver aquello que verdaderamente la mueve: las palabras sobre las hojas, la necesidad de crear y de expresarse. A este respecto, por medio de una aventura en tercera persona protagonizada por una joven llamada Yukumo. Un día, el globo que la transporta sufre una avería que la obliga a aterrizar en una misteriosa ciudad, y aun cuando la belleza del lugar es lo primero que llama la atención, rápidamente se da cuenta de que sus habitantes han desaparecido sin dejar rastro y que la niebla campa por doquier.y

La estructura del juego es muy sencilla y abierta. Llegamos a un escenario y tenemos que reunir cierto número de “Fuentes de tierra” para poder alimentar de energía a la nave voladora, y así poder desplazarnos hasta el siguiente escenario. Tanto podemos quedarnos explorando un pasaje durante horas, cómo podemos reunir las fuentes suficientes para viajar rápidamente al siguiente, con algunas sorpresas o bifurcaciones en el camino.

Al principio puede parecer muy fácil conseguirlas todas, y así es, pero el verdadero desafío viene cuando quieres completar el 100%, donde te vas a topar con coleccionables que son mucho más escurridizos de obtener.

El espíritu del arte oriental

El barullo de la medina, los olores especiados de aventuras y misterio, risas infantiles que abultan el aire, miradas azabaches y afiladas como la hoja de un puñal… Son elementos que enseguida se dibujan en nuestra psique, como si de un oasis resguardado entre dunas se tratase.

Hoy en día, pese a los prejuicios hacia lo diferente y lo ajeno a Occidente, lo exótico sigue despertando interés. Porque independientemente de la autenticidad y suntuosidad de sus pueblos y gentes, el arte orientalista continúa arrancando suspiros de placer y cosquilleando nuestra ávida curiosidad con la pluma de lo foráneo. Y juegos como TASOMACHI: Behind The Twilight se muestran como una magnífica oportunidad para adentrarnos en las extenuantes tierras del Lejano Oriente. En este sentido, el título que protagoniza estas líneas es un prodigio de imaginería visual y onirismo que envuelve al jugador. 

Todo está medido a la perfección para que audiovisualmente funcione como un reloj, y ver como los colores cobran vida. Al final, TASOMACHI: Behind The Twilight es un juego sobre sensaciones. Es la historia de una chica que redescubre el mundo que la rodea.

Una mirada al pasado

¿Qué hace que un juego de plataformas sea bueno? La vertiente 3D ha estado y sigue de forma irremediable supeditada a lo que digan las nuevas tecnologías. Después de todo, diseñar un mundo tridimensional es más complejo y costoso que uno en 2D; por eso la escena independiente prefiere transmitir su mensaje sin tantos sacrificios. Por suerte, durante los últimos años, hemos podido identificar nuevos nombres, savia nueva, así como la voluntad por reinventarse en aquella que nos acompañó en nuestra infancia o adolescencia.

Empero, TASOMACHI: Behind The Twilight representa todo lo contrario, puesto que pone énfasis en mirar continuamente el pasado, una sensación somática que continúa reverberando en el cuerpo del jugador. Eso y ofrecer una aventura en la que observar y experimentar el entorno es casi tan importante como saltar con acierto, aunque sin restar importancias a las secciones de plataformas, que evidentemente tienen cabida y mucho protagonismo en un juego grande y generoso, que rebosa contenido.

Este análisis ha sido realizado gracias a una copia digital de Nintendo Switch facilitada por PLAYISM.

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