Drizzlepath

Todos nos hemos preguntado al menos alguna vez en nuestra vida: ¿Cuál es el significado de la vida? ¿Por qué estamos vivos? ¿Para qué nacimos? Si vamos a morir y nada es perdurable, ¿qué sentido tiene vivir? Las respuestas y los porqués son interminables, dado que somos pasados, presentes y futuros, también somos mentes, cuerpos y almas, esencias y existencias, sueños y lágrimas. Pero también somos una masa dominada por los dogmas que desvirtúan la libertad y al libre albedrío. Todo resulta relativo e incluso, las preguntas a veces van más allá de cualquier posible respuesta. Y ante la incertidumbre que generan estas preguntas, desde hace siglos, el ser humano ha buscado definir el verdadero significado de la vida.

En busca de respuestas y a través de una vista en primera persona, Drizzlepath: Deja Vu sacrifica toda mecánica posible para contar lo que quiere, incluso va más allá, dado que deja en nuestras manos saber lo que quiere contar. En este caso, por medio de un desarrollo cuyo lenguaje interactivo reside en la inmersión, la actuación y la transformación.

La existencia en busca de la razón

La trama del juego desarrollado por Tonguç Boldur nos sitúa en un mundo vasto y misterioso sin ninguna explicación aparente y sin ningún objetivo en el que lo único que podemos hacer es andar. Olvidaos de saltar y, ni mucho menos, combatir contra todo tipo de amenazas, puesto que la propuesta que nos ocupa reside sobre todo en la sensaciones, y no en las acciones. Mientras intentamos ascender a la cumbre de una montaña, escucharemos en determinados pasajes una voz que le habla al protagonista. Y dicha voz nos irá contando distintos sucesos o el estado de ánimo del locutor.

La mayor virtud de este Drizzlepath: Deja Vu es que intenta aunar los sentimientos del narrador con el paraje por el que caminamos. Un paraje que oculta la verdad de nuestra existencia y que supone un reflejo de nuestra condición. Aceptar que el camino que vamos a recorrer puede no tener ningún sentido resulta clave para aceptar que hay cosas que no tienen explicación.

Una narrativa existencialista.

Dicho de otra manera, Your Drizzlepath: Deja Vu no basa su reduccionista experiencia en unas mecánicas ya de por sí muy rudimentarias, pues no es necesario resolver rompecabezas y tampoco hay demasiados diálogos. El único pasatiempo aquí es explorar un ambiente magnífico, sobrio y ominoso, tratando de unificar los indicios repartidos por un escenario lo suficientemente extenso y rico en detalles. Siempre marcando nuestro propio ritmo, recreándonos en aquello que creamos relevante, admirando todo cuanto esté a nuestro alcance y haciendo malabares para percibir su historia, por convencional que ésta sea.

Y aunque su pose durante los primeros compases es algo altanera e incluso arrogante, ya que exige al jugador una predisposición hacia su propuesta, también muestra un lado más amable a posteriori, depositando la confianza en el jugador para rellenar las piezas que faltan.

Este análisis ha sido realizado gracias a una copia digital de PlayStation 4 facilitada por EastAsiaSoft.

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