Hyper Shapes

Se dice de forma generalizada que los juegos ya no son tan difíciles como antes. Y si bien es cierto que la dificultad media del juego de NES está bastante más por encima que la de un juego actual, en los últimos años hemos tenido muy buenos ejemplos de títulos que nos han hecho disfrutar con sus propuestas, pero también tirarnos de los pelos de frustración. Muertes constantes, enemigos implacables, esquemas de controles difíciles de dominar… La victoria en estos juegos es un lujo, algo que no se nos concede con facilidad y por lo que tenemos que luchar.

Y juegos como Hyper Shapes ponen de manifiesto un desafío a la altura de las circunstancias. Un desafío en forma de Boss Rush, compuesto de habitaciones con desafíos distintos, en el que es clave entender los patrones de ataque y las debilidades de los enemigos.

De la expresividad al minimalismo

Es un hecho que lo primero que nos emociona cuando vemos un videojuego, es su arte. Desde el más moderno realismo hasta el más retro pixel art, los jugadores han podido apreciar la belleza en todos los gráficos. Empero, muchos artistas, hastiados de estas tendencias, decidieron apostar por un estilo mucho más sencillo. Para los minimalistas, el mensaje del arte tenía que ser directo y accesible.

Dicho de otra manera, los videojuegos deben tener un arte que, en última instancia, apoye lo que se está intentando contar. Un estilo minimalista aporta una facilidad, una sencillez y una claridad que nos produce placer y sensación de comodidad. Es por ello que es excelente para juegos de puzles y lógica. Mucha interacción y detalle en pantalla para un juego que requiere nuestra atención puede suponer que nos perdamos en la imagen en vez de centrarnos en la mecánica principal del juego.

Hyper Shapes

Hyper Shapes se ampara en esta máxima, en la de ofrecernos una apariencia minimalista que tiene una esencia funcional que cimenta la estructura general del juego. La obra desarrollada por la gente de BlindShot Studio tiene en su haber un mundo de colores muy agradable a la vista que consigue, no solo captar nuestra atención hacia su belleza, sino también centrarnos en las propias figuras para resolver sus diferentes desafíos.

La importancia de la precisión geométrica

Entrando ya en lo que realmente importa, decir que estamos ante un juego de acción de desarrollo lateral al más puro estilo Bosh Rush (es decir, acción desenfrenada disparando a todo lo que se mueva) centrado principalmente en combatir jefes finales.

Los controles son realmente sencillos, ya que todo se resume en disparar y apuntar, ya sea estando quietos o en movimiento. Algo que sorprende muchísimo la primera vez que te pones a los mandos es lo tremendamente bien que funciona y responde todo. El control es prácticamente perfecto y siempre tendremos la sensación de controlar a la perfección y al milímetro cada una de nuestras acciones.

Hyper Shapes

Y aun cuando el juego cuenta con sus fallos, como es obvio: la curva de dificultad es inestable, hay fases menos inspiradas y algunos enemigos que debería suponer un reto mayor, no son tan difíciles como otros que nos dan una sorpresa imprevista, a pesar de estar localizados en zonas (en teoría) menos desafiantes. En lo jugable brilla, la variedad es la justa, y su sencillez inicial (moverse y disparar) se convierte en una algarabía de posibilidades estratégicas para superar los escollos más difíciles a medida que el juego gana en profundidad.

Una propuesta desafiante (para nada imposible), variada, y basada en un ensayo/error más gratificante que el de otros videojuegos, pues precisa de un proceso de aprendizaje el cual resulta realmente gratificante cuando vemos a nuestro enemigo besar la lona.

Este análisis ha sido realizado gracias a una copia digital de PC facilitada por JanduSoft.

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