Dark Envoy

Dentro de la enorme heterogeneidad temática que se manifiesta en el género fantástico (quizá sea más preciso hablar aquí de género maravilloso), existen diferentes acercamientos a la magia. Existen sistemas de magia completamente organizados y detallados, mientras que otros acercamientos prefieren prescindir de toda regla posible para centrarse en los efectos dramáticos o tonales de la magia. Se han establecido dos tipos de sistemas de magia con toda una gradación intermedia: los sistemas de magia “dura” y los de magia “blanda” (sin entrar a discutir la validez o no de esos términos, nos pueden servir en este texto).

Las diferencias entre ambos radican en el grado de ordenación y explicación de las reglas de la magia y en los límites que se establecen. Así, un sistema de magia “blanda” podría ser el de Tolkien, donde la magia no tiene reglas aparentes y permite una fascinación más primaria; por otro lado, un sistema de magia “dura” podría ser el propuesto por Brandon Sanderson en el Cosmere, donde las reglas de la magia están perfectamente explicadas y responden a una visión más pseudocientífica, cercana a la ciencia ficción.

El acercamiento “blando” permite al lector/espectador sentirse identificado de una manera más directa con los personajes (todo puede pasar), mientras que el acercamiento “duro” permite al lector/espectador tener las mismas herramientas que los personajes para resolver los conflictos, ya que ambos conocen con precisión cuáles son los engranajes de la magia, funcionando en ocasiones como si fuese un thriller.

Lo cierto es que el sistema de magia, en gran medida, determina el tono de una obra de fantasía; o antes, al contrario: el tono de una obra determina en muchas ocasiones cómo se representa la magia. Obras como la que protagoniza estas líneas Dark Envoy, un RPG táctico de fantasía oscura que se desarrolla en un mundo donde la magia y la tecnología coexisten. Un RPG protagonizado por Malakai y Kaela, dos huérfanos de guerra que siempre van buscando reliquias y lugares olvidados. Si bien, pronto se ven envueltos en el caos bélico entre dos facciones, propiciando una trama llena de giros argumentales.

Una fórmula remozada, pulida y perfeccionada hasta la extenuación

Todos tenemos una serie de virtudes y defectos que nos convierten en personas únicas. Hay quienes asumen la plena responsabilidad de sus decisiones en un acto de madurez, otros que dan atención a uno mismo y las personas que les rodean, aquellos que se amparan en la sensatez y la prudencia porque entienden el sentido de sus vidas, y quiénes demuestran una voluntad inquebrantable para apostar todo por el presente. Dark Envoy toma para sí un grupo de personalidades muy distintas para trabajar en equipo y así llevar a cabo tareas que parecían imposibles en un principio individualmente hablando.

Más o menos es lo que se puede encontrar en otros RPG tácticos, y que aquí se replica tomando otro prisma. Bajo una vista cenital y con varios personajes a nuestra disposición, tenemos que abrirnos paso a través de distintos escenarios donde hacemos acopio de las variopintas habilidades protagónicas. Hay quienes son más duchos en el uso de armas, mientras que otros se especializan en acortar las distancias con los enemigos, aplicando una serie de estados que alteran por completo el campo de batalla.

Un diseño de niveles ejemplar

Y lo hacen por medio de un diseño de los niveles que está muy trabajado y con varias posibilidades para afrontarlos, de modo que la experiencia para cada jugador puede ser realmente única.

La riqueza a nivel jugable es más que patente y los propios elementos que nos aportan los escenarios también nos regalan una serie de ventajas y desventajas que las diferentes partes enfrentadas usarán a su favor. Una riqueza que se hace todavía más ostensible desde un punto de vista estratégico, dado que a partir del momento en el que empleamos una especie de modo Pausa podremos ralentizar la acción del juego por un tiempo determinado. 

De esta manera, seremos capaces de sincronizar las acciones de varios personajes y así ejecutarlas al mismo tiempo; una práctica que quizá sea sumamente bienvenida para todas esas personas que no sean duchas en pleno territorio enemigo y que ofrenda una bienvenida más calurosa que pasadas entregas de la serie, mucho menos agradables.

Narrativa profunda y decisiones significativas

Hay veces que un entorno familiar puede convertirse en un verdadero campo de minas del que es difícil salir ileso. En Dark Envoy, las circunstancias que nos propone este mundo desgarrado por el conflicto entre armas de fuego y magia harán que tengamos que valernos por nosotros mismos para sobrevivir en un entorno sumamente hostil. 

Con un acertado uso de los recursos narrativos y jugables, Event Horizon consigue ofrecernos con Dark Envoy una experiencia de gran ritmo y fluidez, manteniendo las intrigas propuestas hasta el último momento, y valiéndose de distintos escenarios amparados en el uso de la materia gris donde cometeremos algunos errores asociados a la desesperación y la presión ante la necesidad de sobrevivir. 

¿Estáis listos para superar cualquier adversidad?

Este análisis ha sido realizado gracias a una clave digital de PC facilitada por Terminals.io.

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