Yakuza Kiwami 3

Familia. Honor. Respeto. La Yakuza, el equivalente del crimen organizado japonés lleno de valores cuestionables, violencia y extorsión, siempre se ha regido por un íntegro código donde hay normas que piden una total sumisión amparada en la fidelidad absoluta y la obediencia. El caso de la saga Yakuza y su representación de la mafia en el país del sol naciente, ha estado llena de valores como los ya mencionados más arriba. Empero, también llama la atención por manifestar los valores y las inquietudes de sus partes protagónicas. Su fervor por alcanzar semejante propósito, la búsqueda de la humanidad y el sentimiento de pertenencia hacia algo más grande, han planteado serios interrogantes con el devenir de las entregas.

Yakuza Kiwami 3 & Dark Ties supone la contestación a tales interrogantes mediante una experiencia con sabor a un nuevo comienzo. Una experiencia que abre la veda a nuevas experiencias centradas en la saga de Kazuma Kiryu y la de otros personajes que también son queridos. Porque después de los hechos acaecidos en la segunda iteración de la serie, nos encontramos ante un Kiryu que se muestra ávido por ayudar a los niños más desfavorecidos, hastiado por todos los conflictos en los que ha estado metido (los años no pasan en balde), y con cierta predisposición a la familia, por hacer la vida agradable a los que tiene a su alrededor.

¿Qué define a una familia? ¿Qué significa para nosotros? ¿Es aquello que guardamos para cuidar y proteger? Las relaciones fuertes, la unión de los lazos familiares, son importantes en el título de marras. Uno que abandona el reparto coral que tuvieron en su haber anteriores entregas en pos de apostar por una historia más personal e intimista, centrada fundamentalmente en la expresión de los sentimientos y de las emociones más fuertes, aunque también explora hasta qué punto se puede escapar del pasado.

Okinawa, la prefectura más calurosa de Japón

La saga Yakuza siempre ha estado respaldada por la densidad y la complejidad que irradia los diferentes distritos que exploramos. De hecho, uno de sus grandes valores reside en la vida, y no tanto el tamaño, que presenta frente a otros mundos abiertos. Cada calle que recorremos parece normal, casi mundana, pero detrás de cada rincón se esconde una historia y cada esquina, un momento especial, desde calles iluminadas de neón que apuestan por los excesos, hasta callejones que ofrecen una apariencia mucho más decadente.

Sin embargo, el uso del Dragon Engine frente al Kenzan Engine que usó la entrega original, ha influido de forma positiva en algunos aspectos de esta aventura (otros, en cambio, no tanto). Para empezar, la mejora en el texturizado, las expresiones faciales y las animaciones de los personajes con respecto a pasadas entregas de la serie se nota a primera vista. Además, la eliminación de las pantallas de carga dentro del juego ofrece un desarrollo más orgánico que afecta a su jugabilidad, potenciando la continuidad. En otras palabras, su contundencia y espectacularidad se extienden más allá de los puños que se reparten a lo largo de la aventura, que no son pocos.

Una contundencia que también se extiende a su apartado sonoro, pues la banda sonora abarca múltiples géneros musicales que abrazan la música electrónica y el jazz. A eso hay que añadir el estupendo elenco de actores que prestan su voz para dar vida a las estrellas de Yakuza Kiwami 3 & Dark Ties, adaptando el timbre del drama a la comedia de un momento a otro. Porque sí, estamos ante otra entrega sumamente versátil que mezcla elementos tan disonantes como los ya nombrados.

Partiendo la pana

Los videojuegos de «Yo contra el barrio» (en inglés Beat ‘em up) se convirtieron en uno de los géneros de moda y uno de los reyes de los salones recreativos. Y pese a que hubo una época en la que estuvieron abocados al ostracismo, quedando en un segundo plano, numerosos relanzamientos y la hegemonía de las plataformas digitales han terminado propiciando un segundo resurgir en los hogares de todo el mundo. Las innovaciones que nos han presentado muchas de sus sagas está fuera de toda duda y los mejores juegos de la saga Yakuza siempre han tenido cierta predisposición para repartir mamporros a diestro y siniestro.

Pero a lo largo de nuestra vida, evolucionamos, nos adaptamos y mutamos en formas que a veces, ni siquiera comprendemos. Yakuza Kiwami 3 & Dark Ties comprende las protestas violentas y promete contundencia a raudales a través de un desarrollo tipo Brawler. No ofrece la rimbombante variedad de estilos de lucha que podemos emplear en Yakuza 0, pero sí disponemos de hasta dos formas de combate en las que lidiar con los enemigos, así como la ya habitual recogida de objetos que tenemos a nuestro alrededor para usarlos como armas. Por supuesto, los golpes críticos o movimientos Heat que activan una serie de movimientos a cada cual más vistoso no faltan a la cita.

Ahora bien, el progreso de Kiryu sí que es un poco más parecido a lo que podemos ver en un juego de rol, ya que disponemos de varias estadísticas y habilidades que podremos ir mejorando en base al dinero que obtenemos luchando o cumpliendo otras tareas no tan dependientes de los puños.

Socializando, que es gerundio

Aun así, ¿por qué solucionar todo en la vida a base de golpes? Vivimos en el siglo XXI y Yakuza Kiwami 3 & Dark Ties afronta ciertos aspectos socioculturales como la posibilidad de cuidar a los niños del orfanato por medio de tareas, minijuegos y eventos familiares, y que depende de nosotros resolver, o no. Asimismo, cocinar, cultivar un pequeño huerto o pescar son algunas de las otras tareas que también nos permitirán estrechar vínculos con los niños y mejorar nosotros como padres.

El resto de minijuegos sí que son clientes habituales de la saga, algo a lo que ya nos tienen acostumbrados, ya que podremos lastimar nuestras cuerdas vocales en el karaoke, invertir todos nuestros ahorros en las máquinas recreativas o cazando insectos por doquier. Es complicado hacer cuenta de todo ello, pero como diría el refranero, en la variedad está el gusto.

El vínculo afectivo es un lazo de amor y empatía

Única en su especie y atesorando la verdadera esencia de lo japonés, la saga a cargo de Ryu Ga Gotoku Studio siempre nos ha entregado una potencia de 200 CV para poner de manifiesto una experiencia de actitud empática. Una que ha estado amparada en la reputación, el honor y el paternalismo, entre otros valores. Una experiencia que en esta tercera entrega totalmente remozada se encuentra iluminada por una renovada Kamurocho y una Okinawa alejada del mundanal ruido que ponen el broche de oro a una presentación realmente majestuosa.

Si bien, este Yakuza Kiwami 3 & Dark Ties también se entiende como una transición hacia una nueva etapa perseguida siempre por sus lazos afectivos y familiares. Una etapa que, de un tiempo a esta parte, recibe el nombre de Like a Dragon, que ya ha conquistado nuestros corazones, y que puede marcar el futuro para con este reflejo de la sociedad japonesa.

Este análisis ha sido realizado gracias a una clave digital de PC a través de Steam que ha sido facilitada por Cosmocover.

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