Cult of the Lamb

Desde tiempos inmemoriales, los seres humanos han pactado con la divinidad, a cualquier precio, incluso si esa divinidad es la personificación o una abstracción de un elemento común, el mal, que anida en todos nosotros. 

El satanismo en sus formas actuales contiene una variedad de antagonismos religiosos. Personajes como Satán y Lucifer son más sustanciales, aunque el significado fundamental de los mismos tiende a variar. Poner límites propios y ser el dios de uno mismo, conduce a algunos jóvenes a una muerte experimental o religiosa. Otros son capaces de acomodar su forma de pensar satánica a la estructura social aceptada. La relación entre crimen y satanismo es principalmente relajada, pero no insignificante. El satanismo puede ser una fase en el desarrollo religioso e ideológico de un o una joven, pero también se puede convertir en una actitud hacia la vida relativamente estable y permanente.

El satanismo tiene muchas caras. Lo que cada uno ve depende de su propia perspectiva. En este sentido, Cult of the Lamb, una obra que combina gestión y acción roguelite, recorre la historia de la adoración del maligno sin prejuicios, sin censurar nada y con mucho sentido del humor. Con todo, la labor de Massive Monster es tremenda, y gracias a esa labor infatigable, la desarrolladora consigue llevarnos al centro del aquelarre, conoceremos gracias a la susodicha toda la simbología luciferina pero también la irracional. 

En un estilo neutral, informativo y ameno consigue dejarnos estupefactos con todas las atrocidades que se cometieron en nombre de Satán, desde el sacrificio de adoradores hasta rituales oscuros, a través de los ojos de un cordero salvado de la aniquilación por un ominoso desconocido.

La ceguera ante la realidad se llama fanatismo

A lo largo de la historia, siempre ha existido el fanático: aquel que irracionalmete defiende sus ideales hasta el extremo y sin límites. Si a este fanatismo, obtenemos una figura marcadamente autoritaria que dentro del contexto sectario nos da como resultado a los supuestos mesías, a los líderes autoproclamados que dicen seguir una misión y cuyos vaticinios son la única verdad posible.

Por ello, cobra especial relevancia analizar la figura del cordero poseído en Cult of the Lamb, dado que este ejerce una gran influencia sobre los demás, teniendo una elevada capacidad para la oratoria y un alto grado de carisma, siendo gracias a todo ello apto para transformar la visión en realidad (independientemente de que los valores o las ideas sean buenas o malas) y transmitir a sus seguidores motivación para alcanzar sus metas. Es, en este caso, la manifestación del fanatismo llevada al extremo.

Ahora bien, la confianza también es un factor clave mientras formamos un grupo de fieles seguidores a nuestro nombre y nos aventuramos en regiones diversas y misteriosas en pos de difundir nuestra palabra. Si bien, la confianza es algo que se gana poco a poco y se destruye en un segundo, es algo demasiado frágil. Por supuesto, el juego que protagoniza estas líneas nos recuerda esto constantemente, por lo que tenemos que ser capaces de construirla y mantenerla, ya sea pronunciando sermones para reforzar la fe entre nuestros seguidores o bien derrotando a los líderes de grupos rivales.

Dicho de otra manera, tenemos que reforzar nuestra supremacía a lo largo de las más de 15 horas que nos puede llevar completar el título de marras. Porque la debilidad no es una opción. Ceder ante la voluntad de los demás es condenarnos de forma inexorable.

El humor y el grotesco

No cabe duda que el humor es una de las bases del desarrollo social y que supone una maduración de las habilidades físicas, cognitivas, lingüísticas y sociales. Podríamos decir que el humor es casi un juego cognitivo. Como el juego, señaliza ausencia de peligro, orientación al grupo, y recursos emocionales. Producir humor implica también creatividad y pensamiento lateral. Producir humor también implica reputación y habilidades sociales, características relacionadas con el status de la persona.

Empero, los chistes de humor negro muchas veces son juzgados de una manera más negativa que otros tipos dado que podrían transmitir prejuicios y fomentar la adopción de conductas discriminatorias, pero a la larga, supone una paradoja al presentar mensajes contradictorios. Y es que, a la par que comunica un mensaje explícito de denigración, también refleja el mensaje implícito de que no hay motivos perjudiciales o intenciones maliciosas.

A pesar de su adorabilidad y su cara de cordero degollado, Cult of the Lamb es lo más parecido a una comedia negra hecha a base de pequeñas pinceladas de costumbrismo, con humor muy irónico y hasta terror con animales antropomórficos muy tiernos. Un nicho de contenidos irreverentes, sátiras y críticas nada sutiles en el que Massive Monster desfoga toda su creatividad.

Este análisis ha sido realizado gracias a una copia digital de Xbox Series X|S que ha sido facilitada por Cosmocover.

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